jueves, 11 de enero de 2018

Red de Vigilancia Submarina de la Armada China

Recientemente se han publicado varios artículos acerca de los primeros pasos en la creación de una red de vigilancia submarina, que permitirá obtener datos precisos que puedan ser empleados para mejorar la precisión de los sistemas de navegación, detección y combate de los submarinos. El objetivo primordial de esta red es mejorar las capacidades defensivas de la Ruta de la Seda, en sus trazados en el mar de China Meridional y el océano Índico.

Este sistema está basado en la medición de datos submarinos del agua, tales como la temperatura y la salidad, y está dirigido por la Academia China de Ciencias. En estos momentos China está por detrás de superpotencias tales como EEUU o potencias regionales como India, que ya cuenta con un sistema de estas características en el océano Índico.

Yu Yongqiang, investigador de Física Atmosférica de la Academia de Ciencias, y miembro del panel de expertos de la red de vigilancia submarina, ha declarado que mientras este sistema es un paso adelante en las capacidades defensivas chinas, queda eclipsado por otros sistemas similares. "Es un paso pequeño de un largo camino", declaró.

Se especula que incluso en el mar de China Meridional, EEUU posee una mejor información sobre la temperatura y la salinidad de las aguas que sus homólogos chinos, debido a décadas de investigación en el área, otorgándoles una ventaja asimétrica

De acuerdo al instituto, el sistema está compuesto por una serie de plataformas en red (boyas, buques de superficie, satélites y planeadores submarinos) que obtienen datos de las aguas del mar de China Meridional, el Pacífico occidental y el Índico.

Red de Vigilancia Submarina de la Armada China

Una vez obtenida, la información es transmitida en tiempo real a tres centros de inteligencia, ubicados en las islas Paracel, en la provincia de Guandong y en una instalación conjunta en el sudeste asiático, donde los datos son analizados y procesados.

El objetivo último de esta red no sólo es obtener los datos, sino predecir la temperatura y salinidad del agua a cualquier profundidad y en cualquier momento, información de valor incalculable para las operaciones submarinas.

Concretamente, los submarinos emplean el sonar para localizar, identificar y atacar otras embarcaciones. Sin embargo, la velocidad del sonido y la dirección de propagación de estas ondas se ve afectada grandemente por la temperatura y la salinidad por la que circulan. No considerar este hecho físico podría implicar perder un objetivo.

Red de Vigilancia Submarina de la Armada China

Asimismo, la obtención de estos parámetros permite establecer un rumbo mucho más preciso, y un control de la estabilidad de los submarinos, en zonas en las que el medio varía su densidad. Este parámetro tiene relación con la temperatura y la salinidad.

De la misma forma, los dispositivos de escucha y sónar pasivos también se basan en la recepción de sonidos emitidos por los objetivos, sonido que se transmite y propaga en el agua dependiendo de la presión, temperatura y salinidad. De ahí la necesidad de contar con una cartografía submarina precisa y una colección de datos que permita predecir las variaciones de parámetros en función de las características locales.

Tras varios años de instalación y pruebas, el sistema está ya en manos de la Armada China, que ha reportado buenos resultados, según información divulgada por el instituto en noviembre de 2017.

La expansión china de la nueva Ruta de la Seda se ha diseñado para relanzar el crecimiento económico en más de 60 países. Desde su lanzamiento, se han invertido grandes sumas de inversión principalmente desde China, en docenas de proyectos de infraestructura, plantas generadoras, autopistas, minas, etc.

Pero a medida que el plan ha ido creciendo, se ha incrementado la preocupación en Pekín sobre la protección de esas inversiones e intereses, especialmente debido a la carencia de experiencia de las Fuerzas Armadas Chinas en operar fuera de su territorio.

Las fuerzas navales encargadas de proteger la parte marítima de la nueva Ruta de la Seda cuentan, no obstante, con adversarios en aguas hostiles. Desde la guerra fría, sin ir más lejos, los EEUU han protegido celosamente las aguas del Pacífico occidental, especialmente las cadenas de islas.

Asimismo, el mar de China Meridional ha sido testigo de la aparición de muchos estados no amistosos envueltos en disputas territoriales con China; India además, consciente de la creciente influencia de Pekín en la región, ha intentado por todos los medios contener la expansión china en el Índico.

Sin duda un sistema como éste va a ayudar a la Armada China a desplazar el equilibrio de fuerzas en su favor. Además de la red de obtención de datos, se ha desarrollado también un potente sistema embarcado en submarinos para predecir estas variables.

Este sistema emplea complejos algoritmos para predecir las condiciones del agua, incluso si los sensores del buque pueden obtener solamente una pequeña porción de datos. Esto es importante en el caso de submarinos que deban mantener su furtividad durante semanas o meses, y no puedan emerger para obtener los datos de la red de satélites o estaciones terrestres.

Según informa The Diplomat, China ha llevado a cabo varias exploraciones hidrográficas para mapear el fondo marino, en particular alrededor de aguas relevantes cerca de las Filipinas. A comienzos de 2017, varios buques oceanográficos fueron avistados en las proximidades de los estrechos de Luzón y Surigao. La importancia estratégica de estos estrechos es fundamental para permitir el acceso a las aguas del Pacífico y para bloquear el acceso de unidades adversarias a las aguas del mar de China Meridional.

Además, China ha llevado a cabo una exploración acústica de la fosa de las Marianas, a unas 170 millas de Guam, dentro de la EEZ de EEUU. Los científicos chinos han empleado sondas no tripuladas para estudiar la transmisión del sonido a profundidades superiores a 5 millas. Mientras que esta investigación no ha tenido carácter explícitamente militar, el conocimiento de la propagación de las ondas del sonido a grandes profundidades tiene una aplicación militar inmediata en las comunicaciones submarinas y en la mejora del modelizado que apoya la detección y el seguimiento sónar.

El pasado verano varios buques hidrográficos chinos mapearon algunas de las aguas cercanas a las islas Carolinas, actividad que fue estrechamente seguida por aviones de reconocimiento de EEUU. Un responsable del proyecto reconoció a SCMP que estas investigaciones eran parte de un esfuerzo estratégico de mayor alcance para permitir la operación profunda en el Pacífico occidental y permitir el control hasta la segunda cadena de islas que se prolonga desde Japón a través de territorios de ultramar administrados por EEUU.

Asimismo, se han publicado en 2017 varias fotografías de catamaranes en construcción cerca de Hong-Kong destinados a la vigilancia marítima.

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