jueves, 11 de enero de 2018

Planeador submarino SeaWing 1000

Que el centro de gravedad de la geopolítica china está moviéndose desde hace un año hacia el Índico es un hecho. No es de extrañar que uno de los propósitos de una mayor presencia naval china en la zona sea la protección de la nueva Ruta de la Seda. Hasta la gira de Trump por Asia en noviembre de 2017, todo habían sido referencias sueltas (Shinzo Abe en 2016, Australia en 2013), pero desde este momento parece que el término geográfico está en boga.

Y sea primero el huevo o la gallina, lo cierto es que la Armada China cuenta con una presencia cada vez mayor en la zona. Constantes travesías de los Grupos Operativos de Escolta con visita de cortesía a naciones aliadas, construcción de una segunda base en Pakistán, presencia más que evidente de submarinos chinos en la región, programas de monitorización de parámetros de las aguas del Índico, y un largo etcétera. Ahora le toca el turno a los proyectos de investigación.

El Instituto de Automatización de Shenyang, perteneciente a la Academia de Ciencias China, ha desarrollado un planeador submarino, el SeaWing (Haiyi) 1000, que a comienzos de enero concluyó una serie de experimentos en aguas del Índico y del mar de China Meridional. La misión ha tenido lugar entre el 11 de diciembre de 2017 y el 2 de enero de 2018, con el objeto de observar la interacción entre el cambio climático y las condiciones marinas.

Este tema no es baladí para los planes de expansión chinos en el mar de China Meridional, con una serie de construcciones artificiales sobre arrecifes submarinos. Uno de los efectos del cambio climático es el incremento del nivel del mar en todo el globo, y en particular en las zonas artificiales que China ha desarrollado, construcciones que podrían verse afectadas en pocos años consecuencia del cambio climático.

Yu Jiancheng, investigador del instituto que ha desarrollado el aparato, destacó a la agencia de noticias Xinhua que en esta misión se han recogido 190 bloques de datos durante una travesía de 705 km.

Antes de esta misión, el planeador submarino estuvo involucrado en otra misión de 91 días de duración en el mar de China Meridional en el mes de octubre de 2017, con una distancia recorrida de 1.884 km en 488 bloques de datos con propósitos similares.

Las condiciones marinas del mar de China Meridional y del océano Índico difieren notablemente, por lo que misiones en diversas áreas son necesarias para una mejor contribución a la investigación internacional, según declaraciones de Chen Xiangmiao, investigador del instituto.

"Estas exploraciones son abiertas y transparentes, ya que tienen una finalidad científica y no militar. No deberían están politizadas por India y por los países que rodean el mar de China Meridional", añadió Chen a Chinamil.

El SeaWing 1000 se lanzó el 14 de julio en el mar de China Meridional, junto con otros 11 planeadores submarinos, un sumergible y un espectrómetro Raman, y se mantuvo sumergido en un área definida para una prueba de autonomía una vez que concluyó la misión. Todas las unidades fueron transportadas a la zona por el nodriza Kexue (Ciencia) que zarpó de Qingdao el 17 de julio. La expedición estuvo encabezada por Sun Song.

Durante los 91 días de misión, sobrevivió a condiciones de mar desfavorables, unidas a cinco tifones consecutivos, que demostraron la estabilidad y fiabilidad del planeador. Esta autonomía ha permitido batir un récord nacional y ha convertido a China en la segunda nación del mundo capaz de realizar observación submarina durante más de una estación del año.

El propósito de esta expedición fue la investigación de las emanaciones frías en el mar de China Meridional. Una emanación fría (a veces llamadas fuentes frías) es un área del lecho marino donde se dan filtraciones de sulfuro de hidrógeno, de metano y de otros fluidos ricos en hidrocarburos, a menudo en forma de piscinas de salmuera. Las emanaciones frías forman un bioma que alberga a multitud de especies endémicas.

Alrededor de las emanaciones frías proliferan comunidades enteras de organismos independientes de la luz conocidos como extremófilos, la mayoría de ellos basados en relaciones simbióticas con bacterias quimioautotróficas.

Además de esta investigación sobre las emanaciones frías, a continuación la expedición se dedicó al estudio de los organismos marinos y la ecología submarina.

Previamente, y también en julio de 2017, el Haiyi estuvo involucrado en otra misión en la fosa de las Marianas, a bordo del sumergible nodriza Tansuo-1. Los experimentos tuvieron lugar a una profundidad de 6.329 m, lo que permiten al Haiyi la exploración del 97% del espacio marítimo del mundo. Esta profundidad rompió el record, ostentado hasta entonces por un planeador de EEUU, con una profundidad de 6.003 m.

En esta otra misión, el Haiyi realizó 12 inmersiones y se desplazó 130 km, recolectando datos de alta resolución para la investigación científica.

Finalmente, en octubre de 2014, este planeador submarino recorrió 1.022,5 km sin interrupción durante 30 días, estableciendo un récord de autonomía, roto en 2017 en su penúltima misión.

Planeador submarino SeaWing 1000

Planeador submarino SeaWing 1000

Planeador submarino SeaWing 1000

Planeador submarino SeaWing 1000

Planeador submarino SeaWing 1000

Planeador submarino SeaWing 1000

Planeador submarino SeaWing 1000

Planeador submarino SeaWing 1000

Planeador submarino SeaWing 1000

Planeador submarino SeaWing 1000

Planeador submarino SeaWing 1000

Planeador submarino SeaWing 1000

El planeador submarino, que embarca varios sensores, está compuesto por un casco cilíndrico, con dos pequeñas aletas, una cosa y una antena para enviar las señales de los datos recogidos, en tiempo real a diferencia de ingenios de otros países.

A diferencia de otros robots submarinos, estos planeadores no cuentan con ninguna hélice impulsora, sino que emplea un método de propulsión basado en la anatomía de los peces. Básicamente consiste en una vejiga con espacio adaptable, cuyas dimensiones varían a través de una membrana impulsada por una batería. Variando el tamaño de esta vejiga, cambia la flotabilidad por lo que se produce un movimiento en el plano vertical. La presencia de las alas le permiten convertir parte de este movimiento vertical en horizontal, por lo que la trayectoria tendría forma de W, como el movimiento de los delfines.

Al no tener ningún motor de combustión interna, la firma acústica de estos planeadores submarinos es excelente, por lo que aplicaciones directamente militares son un hecho.

El artefacto está recubierto por una capa de fibra de carbono para darle resistencia y permitir inmersiones a presiones superiores a los 60 MPa. Se emplea para monitorizar el entorno marino a grandes profundidades, así como la temperatura del agua, salinidad, turbulencia, la clorofila y el contenido de oxígeno.

No hay comentarios:

Publicar un comentario